martes, 25 de enero de 2011

El secreto de la música de los centros comerciales.




Me declaro fan de la música de ascensor. Del easy listintig. De esas versiones simplificadas, casi como si estuvieran interpretadas con un Casiotone de nuestra infancia, de canciones famosas.

A nuestro alrededor suena música a todas horas. Si no es a través de los cascos de nuestro reproductor de mp3, entonces es en el ascensor. O en los trenes, en los que suelen poner esas fanfarrias de música clásica (presumo que más económicas al no estar vivos sus autores).

Sin embargo, hay un tipo de música, el hilo musical que suena mientras hacemos la compra, que no es tan insignificante como parece. La música que suena en los centros comerciales no sólo es relleno acústico para el silencio. Tampoco está orientada a hacernos más llevadera la estancia.

Los secretos de la música de los centros comerciales tienen fuertes componentes maquiavélicos. Porque afectan a la conducta. Y a las ventas.

La corporación Muzak empezó a comercializar bandas sonoras para tiendas y ambientes de trabajo en 1928, cuando el general de los Estados Unidos George Squire, fundador de la compañía, descubrió cómo transmitir música a través de la línea telefónica.

Desde entonces, Muzak se ha sofisticado enormemente tras acabalar toda clase de conocimientos acerca de cómo influye la música en nuestras emociones, conductas de compra, movimientos físicos, velocidad de masticación y capacidad de razonamiento. A día de hoy, pues, Muzak ya ofrece 16 canales musicales diferentes.

La filosofía directriz de la compañía es “vender productividad”.

Los clientes de las tiendas que hacen sonar música Muzak por si hilo musical dedican un 18 % más de tiempo a las compras y realizan un 17 % más de adquisiciones.
Una detallada investigación sobre el ritmo, el tono y el estilo de la música ha revelado que una selección cuidadosa de sonidos puede tener un impacto significativo sobre el consumo, la producción y otras conductas cuantificables. Las ventas de ultramarinos aumentan un 35 por ciento si los establecimientos emiten la música Muzak a ritmo más lento. Los restaurantes de comida rápida utilizan música Muzak con una cadencia mucho más rápida para incrementar la velocidad a la que los clientes mastican. La ropa de colores llamativos se vende mejor en tiendas con música de discoteca, y los artículos baratos se encuentran en los entornos más ruidosos para que los clientes dediquen menos tiempo a examinar la calidad de la mercancía.
Actualmente, los competidores de Muzak ofrecen entornos de sonido personalizados para negocios particulares. La Caber Music and Consumer Experience Company, con sede en el Reino Unido, transmite música vía satélite por ordenador. Por si esto fuera poco, los encargados de las tiendas o unos sensores automáticos pueden introducir variables en la Terminal del ordenador en función del número de visitantes, la edad de la clientela o la calidad de la ropa.

Los efectos del hilo musical en el consumidor están tan asumidos que ya no se discuten ni siquiera si tienen efectos o no, sino qué efectos se deben potenciar o no para alcanzar las mejores ventas. El psicólogo David Hargreaves lo explica así:
Según la mayoría de la gente, el tiempo vuela cuando te estás divirtiendo… pero si te gusta la música y te concentras en ella, el tiempo pasa más lentamente. La música que no te gusta hace que el tiempo se contraiga y la música hace que la percepción del tiempo aumente. Al vendedor se le plantea un dilema: ¿es preferible utilizar la música para hacer más agradable la tienda o para hacer sentir a la gente que el tiempo pasa rápidamente?
Sin embargo, tamaña saturación de música ambiental también está provocando que nos volvamos cada vez más insensibles a ella. Su eficacia decae porque se usan en todos los sitios y no ofrece ninguna ventaja sobre la competencia. Por ello, compañías como la AEI Music Network, que proporciona música a comercios tan importantes como Gap, Banana Republic y otras cien mil tiendas entre las que se encuentran las que mejores ventas registran, dan un paso más hacia delante.

La estrategia consiste en hacer que los clientes escuchen la música de forma consciente para que lleguen a asociar determinada banda sonora con una tienda en particular. Con esta estrategia, se acabaron los hilos musicales sutiles. La música de AEI Music Newtork está alta, es potente, no quiere pasar desapercibida y está apoyada por pantallas de vídeo.

Por ejemplo, las bandas sonoras de Red Lobster combinan rock, música tropical contemporánea y reggae para crear una “firma de sonido” exclusiva. Para Niketown, la supertienda de Nike en Estados Unidos, AEI lanzó una selección de estimulantes bandas sonoras compuestas por el sonido de pelotas de baloncesto y tenis botando.
El sonido del silencio es una oportunidad de venta desaprovechada.

http://www.genciencia.com/psicologia/el-secreto-de-la-musica-de-los-centros-comerciales

La música: una droga tonificadora y legal (y II).




Pero vamos con ejemplos más contemporáneos. Queen y su We are the champions produce un exceso de euforia. El epítome de las canciones que producen empatía y socialización es Like a virgin de Madonna. La percusión y el tempo de Sympathy for the devil, de los Rolling Stones, invita a mantener la coordinación, a solidificar el empeño y la seguridad en uno mismo e, incluso, a fomentar las habilidades resolutivas.

No hay palabra que pueda potenciar la siniestralidad del motivo a dos notas de la banda sonora de Tiburón, la épica de violines de la obertura de Also sprach Zarathustra (la de 2001 Una odisea en el espacio), el misterio que suscita un conjunto de cuerda o el júbilo que transmite un scherzo.

Todas estas relaciones entre música y cerebro pueden parecer demasiado locales, demasiado occidentales. Y en parte lo son. Pero existen influencias más universales cuyo alcance no conoce fronteras culturales.

Aunque siempre exista cierta base cultural, se podría decir que existen influencias musicales que son idénticas en todas las personas del mundo. En 2003, Hella Oelman y Bruno Loeng, psicólogos de la Universidad de Tromso, demostraron que personas de distintas épocas y culturas experimentaban una gama universal de reacciones emocionales a intervalos musicales concretos. Como si existiera una especie de gramática tonal universal.

Por ejemplo, el intervalo tonal que constituye la base del himno a la alegría que incluyo Beethoven en su novena sinfonía expresan placer o felicidad universales. Este intervalo tonal también se emplea en La traviata de Verdi, en El oro del Rin de Wagner o en la Sinfonía de los salmos de Stravinsky.

Ritmo y tempo se usan para hacer hincapié en notas concretas de una secuencia tonal y, por tanto, para matizar la emoción que se expresa. La alegría transmitida por una determinada progresión de las tensiones tonales puede ser tumultuosa si el tempo es un allegro; calmada, si es un moderato; o serena, si es un adagio.

Toda la música existente posee una fluctuación constante del tono, que se ajusta al flujo y reflujo de las emociones que expresa. Así pues, esta gramática universal se localiza en todas las formas de la música y en todos los contextos de interpretación.



Imaginaos hasta dónde llegarán estos estudios acerca de la gramática universal de la música dentro de unas décadas. Y en lo que se convertirá vuestro iPod.

Empezaréis a organizar toda vuestra música por directorios que responderán a estados de ánimo o a situaciones con las que os veáis obligados a lidiar. Por ejemplo, con sólo escuchar las primeras notas del tema central de la película Rocky, sacaréis fuerzas de flaqueza y seréis capaces de coronar la cumbre de cualquier montaña.

Si buscáis escamotear la tristeza, entonces accederéis al directorio de canciones alegres; aunque, en ocasiones, necesitaréis también regodearos en la tristeza escuchando temas melancólicos.

Vuestro iPod será como vuestro inductor anímico. Algo así como un botiquín con toda clase de drogas que os administraréis vía auditiva. Drogas del pentagrama ordenadas en directorios balsámicos, jubilosos, resolutivos, evocadores… que moldearán vuestra mente y, por extensión, la realidad que os rodea.

http://www.genciencia.com/psicologia/la-musica-una-droga-tonificadora-y-legal-y-ii

La música: una droga tonificadora y legal (I).


Cada vez tenemos más pruebas de que la música tiene tanta influencia en nuestro cerebro y nuestras emociones como una droga ilegal. Y, sin embargo, la música es legal.

Bien, no toda la música era legal hasta hace bien poco. Y aún quedan mentes prehistóricas como las que dirigen las entidades de gestión de derechos de autor que todavía se empeñan en convertir el intercambio de archivos musicales en una actividad ilegal (aunque la ley explicite que el intercambio de archivos protegidos por derechos de autor es completamente legal siempre que no haya ánimo de lucro).

Esperemos que, por desesperación, dichas entidades no consigan convertir la música en una droga prohibida que sólo ellos podrán administrar (como lo hacen con los análogos químicos las empresas farmacéuticas mientras se penaliza el consumo de sustancias que puedan hacer la competencia).

Pero dejémonos de ironías y vayamos al meollo de la cuestión. ¿Por qué la música puede compararse a una droga? ¿Hasta dónde puede influir en nuestro pensamiento y en nuestras emociones?
Primero hay distinguir entre “estado de ánimo” y “emoción”. Son cosas ligeramente distintas, aunque se parezcan mucho. Un estado de ánimo es un sentimiento prolongado, que dura varios minutos, horas o incluso días. Una emoción, sin embargo, es un sentimiento efímero. Por ejemplo, la alegría sería una emoción. Y la felicidad, un estado de ánimo.

La música, en general, induce más emociones que estados de ánimo. El musicólogo Deryck Cooke, en The Language of Music, de 1959, apoyaba la concepción generalizada de que las escalas musicales mayores expresan emociones positivas tales como alegría, confianza, amor, serenidad o victoria. Las escalas menores transmiten emociones negativas como el miedo, el odio o la desesperanza.



Pero, según la intensidad y la duración de un tema musical, también pueden provocarse estados de ánimos duraderos. Un tema musical dulce y romántico, por ejemplo, puede favorecer una noche de pasión. Hay directores de fábricas que ponen música para mejorar la moral de los empleados que deben realizar tareas muy simples o repetitivas. Dentistas y cirujanos también emplean la música para relajar a sus pacientes, y a veces ni siquiera les es necesaria la anestesia.

En pruebas experimentales de psicología también se usa la música. Cuando la psicóloga Paula Niedenthal, de la Universidad de Indiana, necesitaba que los sujetos de sus experimentos se sintieran felices, seleccionaban piezas de Vivaldi y Mozart; cuando necesitaba que se sintieran tristes, entonces escogía a Mahler o Rachmaninov.

La música clásica del periodo barroco es idónea para despertar conexiones en el hemisferio cerebral izquierdo; Las cuatro estaciones de Vivaldi, por ejemplo. Los valses de Strauss y las polonesas de Chopin estimulan el pensamiento creativo. El pájaro de fuego de Stravinski o las óperas de Wagner, estimulan la inteligencia espaciotemporal,

http://www.genciencia.com/psicologia/la-musica-una-droga-tonificadora-y-legal-i

¿Qué es la procrastinación y por qué tendemos a ella?

20 de enero de 2011
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Yo tiendo a la procrastinación, a veces peligrosamente. La gente que me rodea, tiende a la procrastinación. Probablemente todos vosotros tendéis en mayor o menor medida a la procrastinación. Pero ¿qué diablos es la procrastinación y por qué está tan de moda en Internet?

En pocas palabras, la procrastinación sería el hábito de aplazar las cosas que deberíamos hacer, enredándonos en tareas menos importantes o incluso gastando nuestro tiempo deliberadamente en cosas que nos obligamos a creer que son más perentorias. Todo ello por miedo, por pereza, porque analizar demasiado algo nos lleva a la parálisis… porque nuestro cerebro está diseñado para ello.

Posiblemente el término, hace unos años casi ajeno del acervo cultural de la gente, está tomando relevancia gracias a Internet. Y es que Internet en sí mismo es una fuente infinita de procrastinación, que se lo digan a los oficinistas que tienen un ordenador delante y no dejan de entrar en Facebook para comentar fotos de gatitos.

Las distracciones son tan poderosas porque nos permiten evadirnos de lo que no tenemos ganas de acometer. Aunque nuestros objetivos mentales sean razonables o incluso necesarios para alcanzar algún fin importante, la mayoría de nosotros, en un momento u otro, “nos despistamos”. No, lo haré mañana; no, todavía no me he puesto con el inglés porque últimamente tengo mucho trabajo; no, me queda por resolver cuatro cosas antes de acudir a la autoescuela… ¡son cosas muy importantes! ¡De verdad!

Si nuestro cerebro estuviera mejor ensamblado, quizá estaría dotado de una voluntad más férrea que, ante las urgencias más serias, se atendría sólo a objetivos fijados detenidamente.

Según el psicólogo Gary Marcus, esta generalizada propensión a las distracciones y las ausencias mentales (y la facilidad para esgrimir excusas) es una consecuencia más de:
la deficiente integración entre un conjunto reflejo y ancestral de mecanismos orientados a fijar objetivos (quizá compartido con todos los mamíferos) y un sistema deliberativo de evolución más reciente, que, por inteligente que parezca, no siempre participa en el proceso.
Las estadísticas nos indican que entre el 80 y el 95 % de los estudiantes universitarios postergan sus obligaciones, y dos tercios de todos los estudiantes consideran que tienen por costumbre postergar las cosas.
Según otros cálculos, entre el 15 y el 20 por ciento de todos los adultos se ven crónicamente afectados; y no puedo por menos que preguntarme si el resto sencillamente miente. A la mayoría de las personas les preocupa la tendencia a postergar; en general la describen como algo malo, perjudicial y estúpido. Y, sin embargo, casi todos incurrimos en ella.
El problema, pues, es que a menudo aplazamos lo que es importante hacer, incluso para mejorar nuestra vida de algún modo, a fin de sumergirnos en otras actividades que no nos permitan sentir remordimientos: ver la televisión, por ejemplo. No digo que ver el último capítulo de Lost no sea importante, pero seguramente es un objetivo con menos prioridad que muchos otros.
Y ¿cuáles son las cosas que suelen excitar nuestra procrastinación al máximo?
Las tareas más susceptibles de ser postergadas reúnen, por lo general, dos condiciones: no nos divierten y no es obligatorio realizarlas ahora mismo. A la menor oportunidad, aplazamos las tareas que más rechazo nos producen y nos recreamos en lo divertido, a menudo sin detenernos a pensar en el coste final. La postergación es, en suma, el hijo ilegítimo de la tasa de descuento al futuro (la tendencia a devaluar el futuro respecto al presente) y el uso del placer como brújula chapucera.
En fin, lo dicho, que mañana me pondré. Prometido.


http://www.genciencia.com/psicologia/que-es-la-procrastinacion-y-por-que-tendemos-a-ella

El efecto halo y el efecto tridente: cuando preferimos zanahorias del McDonald´s a zanahorias de verdad.



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Nuestro cerebro resulta muy impreciso a la hora de valorar o creer en algo. Simplemente agarramos los datos disponibles, rellenamos los huecos… y ancha es Castilla, como suele decirse.

Por esa razón, la mayoría de gente cree más fácilmente que una persona atractiva es más buena que una muy fea, y viceversa. También los estudiantes consideran que el nivel docente de los profesores con mejor presencia física es superior a los de peor presencia física.

En lo que en psicología se denomina efecto halo:
Si albergamos sentimientos favorables hacia una persona determinada por una única faceta suya, automáticamente tendemos a generalizar esa impresión positiva para abarcar las demás facetas.
Cuando obramos en sentido contrario, es decir, nos basamos en una única faceta que nosotros creemos negativa (aspecto físico, etnia, edad, etc.) para generalizar esa negatividad en el resto de facetas, entonces estamos poniendo de manifiesto el denominado efecto tridente.

Estos efectos son tan poderosos y desvirtúan tanto la realidad objetiva que incluso puede alcanzar cotas delirantes, como demostró un sorprendente estudio muy reciente: los niños de edades comprendidas entre 3 y 5 años atribuyeron una mayor valoración a alimentos como las zanahorias, la leche y el zumo de manzana si venían en envoltorios de McDonald´s.

Es decir, que preferimos la comida incluso si está envuelta de determinado efecto halo, independientemente de sus cualidades intrínsecas.
Veamos, por ejemplo, un estudio verdaderamente triste en el que a un grupo de sujetos se les mostraba una foto de un niño agraciado, y a otro grupo, una foto de un niño menos atractivo. A continuación, se les decía que el niño en cuestión (llamémosle Junior) acababa de lanzarle a otro una bola de nieve con una piedra dentro; después, se solicitaba a los sujetos del ensayo que interpretasen el comportamiento de Junior. Quienes vieron la foto del niño poco agraciado definieron a Junior como un matón, tal vez camino del reformatorio; en cambio, quienes vieron la foto del niño más agraciado emitieron juicios mucho menos severos, dando a entender, por ejemplo, que Junior sencillamente “tenía un mal día”.
En definitiva, la estética produce interferencias en el canal de nuestra facultad de creer. Y esto no es resultado de la publicidad ni de una sociedad que tiende a la frivolidad y al vicio. Es algo que ha pasado en todas las épocas de la historia, porque el defecto viene de fábrica. Los expertos en marketing sólo se aprovechan de él.

http://www.genciencia.com/psicologia/el-efecto-halo-y-el-efecto-tridente-cuando-preferimos-zanahorias-del-mcdonalds-a-zanahorias-de-verdad

¡Estoy rodeado de locos!

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Suele ser propio de personalidades egocéntricas el considerar al resto de los mortales como tontos, raros o locos. A pesar de eso, lo confieso: a veces creo que a mi alrededor hay gente que está loca. Pero loca de verdad. No loca en plan “ay, qué locos”, sino clínicamente locos, con problemas mentales graves. A veces creo que estoy en un manicomio o en una orgía de borrachos en la que yo soy el único abstemio.

Esta sensación no es tan extraña si tenemos en cuenta que nuestros cerebros tienden a los errores más frecuentemente de lo que creemos. Desde la esquizofrenia hasta el trastorno obsesivo-compulsivo, pasando por el trastorno bipolar (también estado maníaco-depresivo), nada ilustra más elocuentemente la vulnerabilidad de la mente humana que nuestra susceptibilidad a los trastornos mentales crónicos y graves.

Algunos estudios arrojan cifras demoledoras: es posible que una cuarta parte de todos los seres humanos estén padeciendo algún trastorno clínico. Y en el transcurso de la vida, casi la mitad de la población se enfrentará a brotes de una enfermedad mental u otra.

Así que no es de extrañar que nos crucemos con alguien que sufre problemas mentales en nuestro día a día y que todavía no esté diagnosticado (ni lo esté nunca). De hecho, es muy probable que muchos de los comentarios de Genciencia estén escritos por gente desequilibrada en uno u otro grado. Incluso es posible que yo mismo esté ahora pasando por algún desequilibrio que pueda leerse entre líneas.
Empecemos por un hecho muy conocido pero quizá no del todo valorado. En general, los trastornos mentales no son anomalías aleatorias sin precedentes, propias exclusivamente de los individuos que las padecen. Más bien se componen de grupos de síntomas recurrentes.
Todos estos fallos del cerebro están bien documentados y clasificados en el DSM-IV (abreviatura de Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales, cuarta edición; se prevé una quinta edición para 2011).
Desde luego, los síntomas varían de un individuo a otro, tanto en gravedad como en cantidad. Del mismo modo que dos resfriados no son exactamente iguales, dos personas a las que se diagnostica una enfermedad mental determinada no la experimentan exactamente de la misma manera. Algunas personas con depresión, por ejemplo, son disfuncionales, y otras no. Algunas personas con esquizofrenia oyen voces, y otras no.
Además, el diagnóstico no es una ciencia exacta, como bien demuestra aquel experimento que os referí sobre gente que fingía estar loca… acabaron todos en el manicomio, considerados locos de verdad. También hay unos cuantos trastornos (como el síndrome de personalidad múltiple) cuya misma existencia es controvertida.


Y además hay algunas “dolencias” que antes se consideraban trastornos y ahora, afortunadamente, ya no, como la homosexualidad, retirada del DSM-III en 1973, o la incapacidad para alcanzar el orgasmo vaginal, el trastorno de la masturbación infantil o la drapetomanía, es decir, el inexplicable deseo de fugarse de algunos esclavos… sí, manías raras de algunos.

Los trastornos mentales tienen un origen ambiental, pero también biológico, incluso inherente del funcionamiento del cerebro, así que no importa que visitemos una aldea perdida en el bosque o una gran ciudad: los trastornos mentales existen, por lo que sabemos, desde que existen los seres humanos.
Existe una gran regularidad en la formas en que la mente humana se viene abajo, y ciertos síntomas, como la disforia (tristeza), la ansiedad, el pánico, la paranoia, los delirios, las obsesiones y la agresividad descontrolada, reaparecen una y otra vez.
Al menos, como consuelo, podemos recurrir a una de mis frases favoritas, de Carlo Dossi: Los locos abren los caminos que más tarde seguirán los sabios.

http://www.genciencia.com/psicologia/estoy-rodeado-de-locos

El nuevo Series Yonkis a fondo: exploramos su conversión a red social para seriéfilos.


series yonkis beta


Si sois de los que no paran de seguir series emitidas en los Estados Unidos, seguro que como mínimo habréis oído hablar de Series Yonkis. Este portal que nos facilita seguir estas series se ha convertido para muchos en un referente en nuestro país, y ahora sus responsables pretenden darle un buen lavado de cara añadiéndole un buen puñado de funciones.

Gracias a estas funciones Series Yonkis se renueva a modo de red social, pudiendo obtener varios modos de ver las series y al mismo tiempo pudiendo puntuarla, opinar sobre ella, compartir nuestras impresiones con el resto de usuarios… un movimiento muy adecuado para los tiempos que corren para conseguir más actividad por parte de los usuarios. Veámoslo con detalle en la entrada extendida.

En la imagen inicial podéis ver el aspecto que tiene el nuevo diseño del portal, mucho más uniforme que el anterior, con una anchura más acorde a lo que solemos usar los usuarios y con los banners de publicidad colocados de una forma menos intrusiva. Los datos están más ordenador (y no en una larguísima lista como pasa con el diseño actual) y todo tiene un aspecto más homogéneo y robusto.

Las listas interminables de series se han simplificado, por ejemplo, en dos columnas con lo más destacado de las películas y series que podemos ver. Én el portal también tenemos accesos directos a las últimas noticias, pero prima por encima de ello una lista de temas más destacados escritos por los propios usuarios a modo de línea temporal de mensajes o Yonks! cortos, como si de un Twitter se tratase. Además, este último elemento es filtrable para que podamos ver los mensajes de tan solo las personas que estemos siguiendo.


series yonkis beta usuarios amigos

Y sí, ahora podemos seguir a otros usuarios de Series Yonkis. Es esencial para convertir la página en una especie de red social, y los desarrolladores han acertado en ello. En la imagen superior podéis ver, por ejemplo, cómo se nos muestran algunas sugerencias en caso de que no estemos siguiendo a nadie.

series yonkis beta mensaje yonk




El panel para enviar un mensaje, tremendamente parecido al panel de Twitter.

¿Y qué ha cambiado con el contenido? Básicamente, ahora acceder al capítulo de una serie o a una película es un proceso mucho más limpio. Click en la sección de la barra superior, seleccionamos o buscamos la serie que queremos ver y llegamos a una lista de capítulos divididos por temporadas. Podemos verlos o obtener enlaces de descarga, y desde la misma lista podemos ver el idioma, los subtítulos y la calidad del episodio. También tenemos una nota media de la valoración de todos los usuarios y un espacio especial en el que podemos marcar si hemos visto o no el capítulo, para evitar confusiones con capítulos vistos en el futuro.

series yonkis beta capitulos serie enlaces




La lista de capítulos de una serie, con todos los datos de cada episodio en columnas.

Además, en cada serie podemos ver una ficha con todos sus datos básicos y la actividad de los capítulos en una barra lateral, una lista con el reparto de los actores de la serie, una sección con las críticas que cada usuario puede publicar y un último apartado que busca en los mensajes cortos de los que hablábamos antes cualquier mención a la serie. Aparte de esto, también podemos marcarla como favorita o añadir la serie a una lista personalizable a nuestro gusto que puedan ver los usuarios que nos sigan, podemos recomendar la serie o escribir una crítica pública para que conste en la página de la serie.

Podríamos decir, en resumen, que el nuevo Series Yonkis pretende ser una red social de referencia en España aunando funcionalidades propias de Twitter, MyTVShows/Miso, IMDB y otros portales. Para los seriéfilos es una mejora muy acertada y una correcta evolución de la web con una buena interfaz. En definitiva, es un cambio a mejor tanto en diseño como en funcionalidades.

Por el momento la nueva versión de Series Yonkis está en fase beta y solo se puede acceder a ella mediante invitaciones en la dirección seriesyonkisbeta.com, pero próximamente la nueva versión terminará liberándose. Esperemos que sea más pronto que tarde. Y por supuesto, no podemos despedirnos sin agradecer a Series Yonkis la invitación que nos cedió para poder echarle un vistazo a la nueva versión.

http://www.genbeta.com/multimedia/el-nuevo-series-yonkis-a-fondo-exploramos-su-conversion-a-red-social-para-seriefilos